Sí lo hacemos. Pero, ahora, más grande y fuerte que antes. ¡No deja de sorprenderme! Me gustan las sorpresas.
martes, 22 de noviembre de 2011
sábado, 19 de noviembre de 2011
jueves, 17 de noviembre de 2011
Fuerza.
Es por eso que lo amo, me hace fuerte, me hace grande. No me la hace fácil y por eso es que lo amo. Si fuera fácil no lo querría. Una vez más, lo digo. Me encantan los desafíos. ¡Cómo me hace crecer, el hijo de puta! No me siento el mismo que aquella primera vez, aunque la conversación sea similar. No somos las mismas personas, no sólo porque no se puede atravesar dos veces el mismo río, sino porque ya las canoas no son las mismas. Me puede todo. Todo lo puede, todo lo puedo, todo lo podemos. Porque así lo deseamos.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
viernes, 11 de noviembre de 2011
Se hizo la luz
Y, de pronto, se hizo la luz. Todo cambió. Realmente, todo cambia al fin, todo pasa y todo llega. Todo ha llegado, todo está aquí, a mis pies para ser disfrutado, para poder ser y para poder llegar a ser. Sonrío, se siente bien. Me alegra no haber olvidado como hacerlo. Nunca podría, jamás debería. Es lo que me ha traído hasta acá, mi mejor arma y mi legado. Mi fuerza y mi religión. Nunca jamás un objetivo, sólo un factor más con el cual contar siempre para poder enfrentar todo: el futuro y el pasado. Pasado que ya no parece tan terrible, me deja que juegue con él, que lo desdoble a voluntad y que haga con él lo que me plazca. Los roles se han invertido, la mesa se ha dado vuelta. ¡Qué bien se siente ya no ser un esclavo! ¡Qué bien se siente ya no tener que pedir "por favor" y "permiso"! ¡Qué bien se siente poder decirlo y hacerlo! Ya no tanto como un nuevo plan a considerar, sino como una realidad consumada. Así como este amor, así como le dije hoy y lo vi sonreír en mi mente mientras lo hacía. La realidad de un amor consumado y no la fantasía de un amor que puede ser. Una plataforma digna para ser y sentir. ¡Si tan sólo supieran! ¡Si tan sólo algunos pudieran ver y sentir cómo se siente! No hay ni una gota de mentira en la verdad, sólo hay dolor en el miedo al dolor. Cuando eso te paraliza y no sabes cómo hacer para que cese, cuando buscas una forma de que cambie. Se deja de sufrir, sufriendo. Se aprende a vivir, viviendo. Y se aprende a amar, amando. Vivir cuesta vida y estoy muy vivo. Y, aunque me haya costado mucho, vale cada segundo de agonía, cada gota de sudor, cada golpe, cada insulto, cada sensación de querer bajar los brazos. Se hizo la luz, se hizo la fuerza, se hizo lo nuevo, lo desconocido, lo que está por venir, se hizo lo que se debía hacer y como debía ser. Me hice yo.
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