El apocalipsis, el día del juicio, el tan esperado día ha llegado. Me tomó por sorpresa, una vez más. No sé qué hacer, cómo reaccionaré, qué diré. Pero sé que será con todo lo que tengo, no tengo intenciones de fracasar. Sólo voy a desgarrar mi pecho y dejar que todo fluya por sí sólo para forjar un futuro mejor. No podría ser de otra manera, no he de caer en la tentación de equivocarme. Está escrito en las estrellas, quiero creer. Pero es esta esperanza la que me ha traído hasta aquí y la que me acompañará en toda la travesía.
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