martes, 25 de diciembre de 2012

Cosquillas


Era un niño, un chico que jugaba a hacerme cosquillas. Pero él no era el único que la pasaba bien ahí, yo también me divertía. Yo también jugaba, jugaba a dejarme a hacer cosquillas. Siempre digo que a quien no le gusta que le hagan es porque no puede tolerar no estar en control sobre el brote intolerable que provocan las cosquillas, así que para no ser uno más me dejé llevar y lo dejé dirigir. Le otorgué las riendas de mi cuerpo.
Él sabía que yo era muy vulnerable al tormento al que me estaba sometiendo, pero me cuidaba. Me probaba poco a poco, trataba de descubrir cuál era mi límite. Veía hasta dónde podía llegar, hasta donde yo era capaz de resistir. Cuando no estoy en confianza con alguien suelo ser alguien con una piel muy sensible, al mínimo roce desprevenido suelo estremecerme por completo. Como si tuviera que acostumbrarme a la caricia de esa persona, darle la bienvenida y aceptarla. Así que muy despacito él recorría mi cuerpo con sus manos y observaba mis reacciones. Se regodeaba cada vez que yo me sobresaltaba. Le encantaba. A ambos, en realidad.
Empezaba desde mis pantorrillas y terminaba en mi cuello y mi nuca. Subía por mis piernas, mi cola, iba y venía por cada borde de mi cintura y espalda, sin dejar un rincón sin recorrer. Primero, me rozaba con sus manos, como preparándonos. Las calentaba, las ponía a apenas unos centímetros e intentaba pasear de un lado a otro tratando de no tocarme, solo dándome pequeños escalofríos. Y cuando sentía que ya estaba listo terminaba por apoyarlas completamente. En realidad, a veces ni lo necesitaba, tan solo alcanzaba con la yema de un dedo para hacerme revolcarme de placer. Se sentía como el trazo de una hoja sobre mi piel cortándome. Dolía pero me gustaba.
Su ritmo era calmo y constante, solo interrumpido por mi cuando ya no podía aguantar más. Intentaba contenerme lo más que pudiera pero lo hacía tan suavemente que no podía sino ceder y entregarme a la locura de su tacto. Jamás me habían hecho sentir tanto con tan poco. Me tenía donde quería y sabía que yo me prestaba, pero no me importaba. Dejé que se saliera con la suya y me permití ponerme en esa posición que tanto me cuesta alcanzar. En ese momento no lo pensé, no podía pensar. Solo quería que siguiera, me estaba excitando muchísimo, claramente sabía lo que hacía.
Habría que ver si yo hubiera podido hacer lo mismo. De acuerdo con él, no tenía cosquillas. Al menos no las tenía ese día porque era lunes y él solo podía tener cosquillas los miércoles. Así que tuve que esperar y esperar dos largos días para poder tomarlo por sorpresa del pie y comprobar su teoría, porque antes de eso no hubiera tenido efecto alguno. Se conmocionó mucho cuando lo hice, no se lo esperaba. Tal vez ya había comenzado a creer que por ser inmune el resto de la semana no sentiría nunca más nada, que aquella fragilidad había abandonado su cuerpo. Pero le demostré lo contrario, le hice ver que, aunque en sus manos radicara un poder divino, todavía era un mortal. Lo cual no lo privaba de ser alguien tan especial, ya que en ese preciso momento, acostados en su cama a oscuras, cómodamente apretados y sin ropa, yo no quería hacer otra cosa que abrazarlo bien bien fuerte y besarlo toda la noche.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Caja de Secretos


Me siento raro limpiando mi habitación. Todo está raro, no la siento mía. No siento que yo viva acá, mis cosas tranquilamente podrían pertenecer a alguien más.
Voy de estante a estante, de cajón a cajón y descubro que apenas tengo alguna que otra cosa en ellos, como si los pocos objetos que han de yacer dentro estuvieran solo para rellenar algo de espacio, para que no estuvieran completamente vacíos. Y es verdad, no creo tener muchas posesiones personales, no hay mucho realmente mío. Cosas sin las cuales no podría irme de acá.
Atesoro la humilde colección de libros y discos que he reunido a lo largo de estos años. Eso me costaría mucho trabajo llevarlo conmigo en caso que necesitara desaparecer porque todo no cabe en una simple mochila. También hay un peluche que me regalaron que sigue conservando un gran para mi. Eso no podría dejarlo si me voy. Lo observo por unos momentos e intento recordar en mi mente el olor a perfume que tenía cuando lo tuve en mis brazos por primera vez. Ya no estaba ahí pero aún podía sentirlo. Vuelvo a verlo detenidamente, tiene una sonrisa perfecta dibujada en su cara, es muy feliz. Es un oasis intacto dentro de las infinitas dunas de arena en mi cabeza.  
Después, me gustaría decir que "bien en el fondo, en el corazón de mi habitación", pero en realidad está bastante a la vista. Hay una caja. No está escondida, no es secreta ni me avergüenzo de ella. Es una caja mediana y bastante plana, donde venía el decodificador para la televisión. Ahí me he encargado de guardar varias cosas significativas a lo largo de los años: cuadernos con cosas que he escrito, tarjetas de cumpleaños, cartas de amor, entradas a recitales, algunas fotos... Hasta tiene una cajita mucho más chiquita con algo que me preparó mi mamá. Ese día hizo las cosas muy bien. Cuando yo era más chico, ya tengo que empezar a calcular porque dejé de recordad la edad exacta, supongo que unos 13, 14 años tenía un gato. Un gato ya maduro de pelaje rubio (inocentemente siempre decía que era un gato naranja) que un día apareció en mi casa y lo adoptamos. Vivió muchos años con nosotros, pero cuando me fui de viaje de egresados en 7mo año de la primaria falleció. Antes de irme no parecía tener nada de malo, pero durante esos días en los que me ausenté, empezó a estar muy mal y terminó pasando lo que pasó. Mi mamá me dijo que suele pasar que los gatos escapan o esperan a que su dueño no estén cuando están por morir, y si bien lo que ella dice nunca es siempre un invento/mentira, en ese momento fue una explicación que elegí creer, fue con lo que elegí quedarme. Y lo que mejor hizo ese día fue cortarle unos pelitos antes de enterrarlo y guardármelos con su collarcito en una cajita forrada por dentro de terciopelo como para guardar alguna lapicera linda o un dije. Bueno, dentro de aquella caja de recuerdos se encuentra esta y creo que, más que cualquier cosa, eso es lo que hoy más me conmueve. Nunca pude despedirme de él ni imaginé que habría de tener que hacerlo en ese momento, así que es lo único que conservo de él.
Y así como él no está más, estás cosas algún día no estarán más y yo tampoco voy a estar. Porque solo soy un pedazo de carne que un segundo está y que en el próximo habrá desaparecido para siempre. Para nunca más volver. Solo somos especiales mientras nosotros así lo concibamos, porque no somos nada, así como la mayoría de estas cosas que hoy estoy tirando a la basura no significan nada para mi, en caso de que alguna vez lo hayan hecho. Y en definitiva, al final del día, soy solo yo y nada más, eso es lo único que es verdaderamente mío. No tengo más que eso y, hasta por momentos, siento que hay partes de mi que solo son cognoscibles para mi, que nadie más que yo va a tener acceso a ellas. Ser Uno es algo muy solitario y últimamente así me he sentido, muy solitario, muy confundido, muy enajenado de todo, porque por un lado siento que pertenezco, pero no del todo. Y las cosas que me gustaría alcanzar son muy lejanas o mal motivadas. Y es difícil para mi ser, realmente intentar ser. Más cuando el tiempo es ahora, es mi decisión, mi vida y mi mundo.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Potro


No sé cómo articular lo que quiero decir ni cómo medir cuál es el límite a propasar. Me gustaría ser un mejor mentiroso para poder camuflar mejor las cosas que siento. Hay tantas cosas que él debería oír y no sé por donde empezar. ¿Sería lo correcto siquiera? Más que nada porque cada día parece más inalcanzable, todo lo hace. Y, justamente por eso, cada segundo que pasa me siento más presionado a tener que actuar, a darme explicaciones por lo que no estaría haciendo y a prevenir que todos mis deseos actuales para el futuro no se me escapen de las manos. Aún cuando nada me de la certeza de que aquel sea el camino que deba seguir, tampoco estaría dispuesto a descartarlo completamente y verlo morir.
Últimamente he estado sosteniendo que todo llega para quien es paciente, y creo estar haciendo un buen trabajo. Cosas buenas me han llegado porque he dejado de querer de abalanzarme sobre el futuro antes de tiempo. Me gustaría seguir manteniendo esa línea de pensamiento y, más que nada, de acción. Pero, por otro lado, cada día me siento más resguardado y distante, no quiero que por esperar me vea obligado a dejar de actuar y de seguir pagando cash en cada oportunidad que se me presente. No quiero volver a postergar las cosas a un mañana que nunca llega. Tengo que aprender a discriminar mejor las cosas y saber cómo manejarme en cada situación. No quiero que hacer lo correcto me prive de ser yo mismo y de expresar todo lo que siento, que es mucho, porque si bien una parte de mi es una fría calculadora que incesantemente busca misterios por resolver, otra es poseedora de un calor y una docilidad que puede y ha podido domesticado temibles bestias. No quiero perder esa vulnerabilidad que me ha traído hasta acá y que, en definitiva, me ha hecho quien soy. Tengo que aprender a medirla, no a resignarla.
Cada día que pasa es un metro en el que nuestro vínculo se afloja, pero tal vez es lo que se supone que deba pasar. Tal vez me cegué ante el esplendor de lo que fue una epifanía total que me inspiró y me mostró la luz, lo cual hacía mucho que no me pasaba- Siendo esta una situación por la cual vivo, ya que voy por la vida buscando momentos como esos. Conociéndome no podría haber evitado ir un poco más allá, porque me convenció el que bien podría ser un futuro de independencia, mi futuro. Algo totalmente mío. Vi todo eso que podría ser en la palma de su mano, en el brillo de sus ojos, en la suavidad de su piel, en la tonada de su voz. Desplegó toda esa aventura y lo hizo parecer tan fácil que no pude sino entregarme a toda aquella fascinación de lo que toda mi vida fantaseé. Necesitaba que lo hiciera.
Hoy por hoy no estoy en posición de decidir nada, solo tengo que tratar de hacer todo lo que me quede por hacer sabiendo que las probabilidades físicas están más en mi contra que nunca. Más cuando la distancia y tiempo caen cuales pesados granos de arena en un reloj en el que me encuentro atrapado y bajo el riesgo de ahogarme, todo a lo que me aferro parece diluirse con cada latido de mi corazón. Me niego a que empecemos a olvidarnos y que, una vez más, tenga que seguir adelante, que todo haya sido un loco sueño. No quiero, me niego rotundamente, porque en él está lo que yo todavía siento que me toca enfrentar en este momento. Quiero seguir explorando eso, ver qué hay más allá aun cuando no sea nada. Pero ya no sé, no estoy seguro de nada, es pura fe ciega, una vez más y como siempre. No sé cómo proceder, qué hacer. Estoy perplejo y me siento más solo que nunca, nadie puede ayudarme. YO estoy a cargo y nadie va a hacer nada por mi, nadie va a facilitarme nada, por lo que podría decir que si hasta ahora no he podido llevar adelante lo que me he propuesto por mi cuenta efectivamente no estoy listo para jugármela y cargar con ello. Me duele escuchar eso, no estoy dispuesto a aceptarlo. Si hay algo de lo que estoy seguro es de eso. Quiero estar listo y dejarme ir. Porque lo vale, vos lo vales, de eso también estoy seguro. Me has dado mil motivos para llorar en tan solo siete días. Quiero estar donde vos estas y volver a saborear esa magia que emanas, aquella que es más fuerte que cualquier cosa que haya probado antes. Es muy difícil abandonar el paraíso y una vez más he caído preso de esta obsesión que genera la imposibilidad de querer dejar ir. No estoy ni dentro ni fuera, estoy atascado. Ya lo viví una vez y estaba más que seguro de haber aprendido la lección, pero caer en la misma trampa es una opción tan tentadora... Muchas cosas me han quedado pendientes, me invaden ganas en cantidades industriales. Fue una semana muy corta, las cosas quedaron coaguladas para ambos y eso es motivo suficiente para que yo quiera continuar pese a lo que suceda. Siento que ahí hay algo para mi, fue algo único y especial, como vos, y no estoy dispuesto a no hacer algo al respecto. Lo único que querría es volver a mirarte, estando feliz de estar ahí tocándote la cara mientras conozco más de vos. Que volvamos a estar juntos otra vez. Que hablara de mi de la misma forma que habla de su familia, de sus amigos y de todo lo que le gusta. Me encantaría que pusiera esa cara con la que expresa su orgullo cuando dice mi nombre. Eso significaría todo para mi. Pocas veces sentí esta inquietud y no quiero dejarla ir. Tampoco quiero que esto pase desapercibido por él, quiero poder dejar una marca, devolver el favor, tocarlo en lo más profundo. Tocarte porque es algo tan bello, Potro...
Estoy harto de luchar, quiero que las cosas simplemente me salgan. Pero también pretendo que todo salga sin ningún esfuerzo ni intervención de mi parte, lo cual no es posible. Si quiero algo tengo que ir por él y ganármelo, merecerlo. Porque yo también lo merezco, el tema es que vuelvo a estar en la cuerda floja porque no sé qué hacer desde acá. Ya no tengo nada ensayado que me sostenga, vuelvo a estar desnudo, luchando otra vez contra mi mismo, como siempre me gustó hacerlo. Y como aquella vez hace dos años el desafío se presenta con un rostro nuevo, un corazón nuevo, pero el mismo objetivo, abandonar el lugar de comodidad y lograr todo lo que me proponga. Sea eso lo que sea, porque sí me ha inspirado lo suficiente como para querer salir corriendo detrás es porque lo vale.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Voz en mi Cabeza

I was only a kid
When I said goodbye to you
Ten summers ago,
But it feels like yesterday.

Lost, scared and alone,
Nothing I could give to you.
I tried, I really did
But I couldn't find another way.

And I want and I need
Somehow to believe
In the choice I made.
Am I better off this way?

I can hear the voice inside my head
Saying you should be with me instead.
Every time I'm feeling down, I wonder
What would it be like with you around.

So I, I made my way
Cold and roaming in the wild.
I'm forever changed
By someone I never knew.


Now I've, I've got a place
I've got a husband and a child,
But I'll never forget
What I've given up in you.


Voice Inside My Head - Dixie Chicks - Taking the Long Way (2006).

viernes, 21 de diciembre de 2012

El Último Adiós

Una guerra en mi mente. Los diferentes caminos ante mi se abren desde mi propia carne y cada centímetro de mi cuerpo desgarrado, en su recorrido hacia mi corazón, me recuerda los riesgos de estar vivo con cada gota de sangre que veo caer. Duele como jamás me imaginé que fuese a doler y siento como una minúscula parte de mi alma se ha endurecido para nunca volver a ser la misma, pero ese sacrificio era algo inevitable para salir adelante. Y con su partida también vi desprenderse una parte de mi, un fragmento que yo siempre le ofrecí y que le entregué para que formara parte suya para siempre. Esa fue mi ofrenda, el regalo de mi vida, de nuestro vínculo y de todo lo bueno que alguna vez existió entre nosotros. Era para él porque era todo lo que hubiese querido: que aprendiera de mi, que viviera por mi y que ahora muriera por mi. Así como yo estaba sintiendo que moría sin él, porque nos estábamos perdiendo para siempre.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Julieta

Y ella dijo su nombre como si los años no hubiesen pasado, lo cual me dejó atónito. No pensé que fuese a acordarse. Incluso quedé boquiabierto, sin dudar en manifestar mi asombro. Entonces, ella sonrió y dijo: -"¿cómo pretendes que no me acuerde?". Ahí fue que me di cuenta que el tiempo no había pasado para nosotros, por lo que durante las siguientes dos horas detuvimos el viento y hablamos como siempre supimos hacerlo.

domingo, 28 de octubre de 2012

Tener Huevos

Y, entonces, dijo: -"más te vale que también escribas un libro sobre nosotros". A lo que contesté, llorando: -"no va a ser necesario porque nosotros sí vivimos la historia de amor".

martes, 5 de junio de 2012

Doctor, hay alguien más en mi cerebro!

"Some nights I rule the world with bar lights and pretty girls. But most nights I stay straight and think about my mom". (Some Nights - Fun. 2012)

El mundo. Cómo puedo competir contra toda esa gran maquinaria social que se retro-alimenta sola con las almas de todas las personas que conozco? Cómo puedo combatirte y mostrar la luz entre tanto caudal pantanoso que no nos deja avanzar? Cómo enfrentarse a la verdad cuando lo que nosotros creemos que pensamos es provisto por alguien más, por ese Otro con mayúscula? Si ni siquiera somos dueños de nuestros propios títulos y pensamientos: qué es verdaderamente nuestro ahí? Ahí bien dentro nuestro. Dónde está límite entre el adentro y el afuera? Ya que ya que no es más la piel lo que separa a lo que somos de lo que no. Alguien más piensa por nosotros, hay alguien más habitando nuestro cuerpo. Otros toman nuestras decisiones mientras que nosotros estamos convencidos de que somos nosotros los que tenemos la última palabra, cuando, en realidad, nos encontramos sujetados y aferrados a este gran Otro omnipotente que nos hace el favor de pensar y sentir. Qué difícil es ser hombre hoy, alguien digno y honrado, merecedor de todo lo bueno que la vida tiene para ofrecernos. Qué difícil es ser transparente, si ser honesto nos da un poco de culpa. Si ser reales y fieles a lo que somos nos duele y cuánto. Estamos desprotegidos y abandonados por todos, creemos estar solos e incomprendidos. Nos han dividido y nos han vencido. Cómo combatir la esclavitud mental? Qué hacer cuando alguien nos dice cosas que cree que está sintiendo, cuando alguien está siguiendo impulsos que sabe propios y personales; y que, en realidad, no son más que manifestaciones infundamentadas de lo que este Otro considera que debamos sentir, pensar, decir y hacer. Cuando un novio, una novia, un marido, una ex-mujer, esa persona que nos gusta o incluso un amigo nos expone, de la forma más convencida y decisiva, que va a disponerse y actuar de una forma que siente fervientemente, aunque no la sienta correspondida a si mismo o que es conciente de que no está bien, pero no sabe qué más hacer. Cómo se lucha contra los fantasmas? Cómo hacerle ver a alguien que hay algo en su propio cuerpo, en su propio ser que no le corresponde? Cómo ayudarlo a mirar hacia dentro y reconocer el error? Más cuando este Otro nos exige que el orgullo sea el más grande y nos haga no aceptar ayuda de nadie, nos aleje de todos y nos posesione de modo tal en que nos devoremos a ese gran Otro, lo incorporemos y lo creamos nuestro. Qué hacemos cuando la persona a la que queremos salvar se presta voluntariamente a ser capturado? 
Voy a hablar de mi experiencia personal. Qué difícil es ser joven, hoy. El mundo tiene ya fijadas tantas variables para nosotros. Pero qué lugar queda para uno cuando uno rechaza la hegemonía y luego rechaza la posición aparentemente anti-hegemónica de la hegemonía contraria? Rechazar tantos significantes tal vez me transforme en un psicótico del sistema, pero a veces hay que ampliar un poco el observador para tener una visión más definida de lo que realmente está sucediendo. Y rechazar algo también es posicionarse de una forma, de la misma forma que guardar silencio implica decir algo. Este gran Otro nos promete tantas cosas grandiosas que el encuentro con la pared es un tanto duro, por no decir bastante. Y es sabido que todos le tememos mucho a ese encuentro, al punto que nos negamos rotundamente a todo lo que implique un acercamiento con aquel. Después de todo, a todos nos gusta ser aceptados y no luchar contra la corriente. Pero es en este momento, en el que el miedo se impone y nosotros nos vemos obligados a sucumbir bajo él y de resignar todo eso poco verdaderamente yoico que vive languideciente dentro de uno, en el que yo, personalmente dije basta. No estaba dispuesto a sacrificar ese resto y verlo morir. Fue ahí que cobré la fuerza, fue ahí que encontré la pregunta adecuada. Mucha gente se pasa la vida buscando respuestas a sus preguntas, cuando en realidad deberían buscar hacerse las preguntas correctas. Cómo les digo a estas personas a las que yo quiero tanto que detengan un segundo su locomotora artificial de goce ilimitado e irracional y dejen de golpearse contra la pared y simplemente se pregunten: "por qué?"?. Por eso invito a todo lector ávido de un verdadero cambio a la reflexión, porque es aquí donde se encuentra el secreto. Secreto que este gran Otro intenta hacer pasar por clicheé e ineficaz, dado a que ciertamente no es productivo ni rentable para él y, por ende, se debe encargar de erradicar necesariamente. Simplemente tenemos que tratar de descentrar el foco de nosotros mismos y ver más allá de nosotros, ver más allá de los otros: contemplar el todo. Y, entonces, preguntarnos por sobre cada emoción que tenemos, cada pensamiento que nos avasalla, cada acción que tan apasionadamente queremos concretar, cada ínfimo hilo que nos mueve y cuestionarlo. Examinarlo, conversar con él, preguntarle de dónde viene y por qué. Reflexionar. Y una vez habiendo reflexionado, poder encontrarnos con aquellas cosas que realmente nos mueven y, simultáneamente, discriminar y filtrar aquello que el gran Otro nos quiere hacer creer que nosotros creemos. Poder re-establecer esta diferencia entre el yo, lo que nos es propio, y lo que viene de afuera. Porque algunas veces nosotros creemos que decidimos por sobre decisiones que jamás lo fueron, aquello que pretendimos tampoco fue nuestro alguna vez y aquello que hemos dicho fue, en realidad, dicho por alguien más. Sintamos, pensemos, hagamos y seamos, también nosotros mismos. Porque: "algunas noches, van a tratar de salir y conquistar el mundo con luces de boliches y mujeres hermosas, mientras que la mayoría de las noches van a quedarse y pensar en sus mamas". Y esas cosas simples y obvias son las que realmente importan, no? Bueno, a veces son tan obvias que las obviamos y no faltan las veces en que las vemos morir.

miércoles, 25 de abril de 2012

El Perfume de tu Cuerpo

El momento y lugar correcto,
En los brazos correctos.
Te sujeté bien fuerte
Y ahuyenté todos nuestros problemas
A un lugar donde no pudieran encontrarnos.
Ahí te besé, en la comodidad de la oscuridad,
Transformando tus manos
En delicados paños de seda
Que aún puedo sentir recorriendo mi cuerpo.

También sigo sintiendo el armonioso eco 
Del baile de nuestros cuerpos haciendo el amor.
Pero no es sólo eso,
Sabíamos que había algo más.
Ambos sentimos esa chispa ahí.
Recuerdo que me preguntaste 
Si acaso era un enviado del cielo.
Bueno, tal vez me hayan enviado 
El mismo día en que te encomendó a vos
Para mostrarme la luz
Y rescatarme de mi mismo.

Revivo la imagen de tus ojos
Clavados en los míos,
Tu respiración sobre mi piel
Mientras eramos uno.
Fue ahí que lo dijiste,
En esa mezcla entre sexo y perfume francés,
Esas dos palabras que no quiero olvidar.
Todo eso que no quería recordar
Ahora ha vuelto por más.

Todo

Sé que estas pensando mucho
Y, por primera vez,
No voy a preguntarte en qué.
Y también voy a dejar escapar un "te amo".
No puedo evitarlo.
No sé si es lo correcto,
Pero no quiero que lo dudes.
Quiero que te de la fuerza para salir adelante,
Porque necesito todo de vos
Para darte todo de mi.

No te das una idea
De cuanto sufrí hoy, esperándote.
No puedo no sentirme devastado,
Mi corazón está amenazado
Por la idea de poder a llegar perderte.
Pero eso es lo que pasa 
Cuando uno entrega por otro
Más de lo que entregaría por uno.
Quiero tener la fuerza para salir adelante,
Porque necesitas todo de mi
Para darme todo de vos.

Sé que es muy duro para ambos,
Pero, por favor,
No te des por vencido,
Todo vale el esfuerzo.
Eso te lo prometo.
Cada gota, cada latido,
No dejes de confiar en nosotros.
Tengamos la fuerza para salir adelante,
Y sigamos dando todo
Por hacer que nuestro amor siga creciendo.

lunes, 12 de marzo de 2012

Defensa

Acá estaría todo lo que tengo ganas de escribir si lo pudiera publicar. Disculpe las molestias.

sábado, 11 de febrero de 2012

Nunca Voy a Abandonar Esta Cama

Con mis manos la construiría.
Esta cama,
Solo para nosotros dos.
Una cama para compartir
Al término de esas infinitas noches
En las que vemos llegar al alba.
Sin dejar un segundo pasar,
Sin mirar atrás.

Me gustaría poder cerrar los ojos
Sabiendo que voy a encontrarte ahí
Cuando los vuelva a abrir,
Y que no me deba a este par de alas
Que cada noche me aleja de vos,
Ahogándome en la impotencia
De todo eso que se interpone entre vos y yo.

Ese es mi deseo,
Sin duda el mayor.
Eso es lo que tanto me acongoja
Cuando me ves a los ojos.
Yo solo quiero estar con vos,
Nunca estoy listo para verme marchar.
Por eso espero por el día en que esté
Bajo nuestra disposición poder elegir
Cuando llegar y cuando decir adiós.

Seamos vos y yo, en paz.
Sean mis brazos abrazando tu cuerpo
En ese incesante sueño
Que jamás parezco dejar de rapsodizar.
Es más fuerte que yo, es más grande que yo.
Distante, pero cada día menos lejano.
Cada día menos promesa, cada día menos prohibido.
Es, acaso, mucho pedir que lo vigilen y resguarden
A uno cuando duerme?
Está mal querer ser cuidado
Cuando todas las barreras caen?

lunes, 16 de enero de 2012

Pérdida de lo encontrado

Abro los cajones y no encuentro nada ahí. Entonces escucho una voz, es mi mamá gritando. -"Ya no queda nada!!" dice. -"Todo se lo llevaron!!". Miro alrededor y, aunque todo parece estar en su lugar, ya nada es lo mismo. Nada está como lo deje. Todo lo que nunca necesité, me abandonó para siempre. Y con eso, también una parte de mi. Tal vez prescindible, tal vez no. Pienso en los retoños de mi pasado, paisajes que ya jamás podré volver a ver. Han quedado varados en el mar a la deriva, sin la esperanza de volver a ver la luz de otro día. 
Entonces me pregunto por qué, pero jamás lo descubriré. Tal vez sea un guiño del cosmos que me dice que he tenido demasiado este año y que nunca está de mas una buena lección de humildad. Él sabe que yo realmente aprendo de esas lecciones, sabe que nunca las dejo pasar, ni que sea demasiado tarde. Me conoce y, de nuevo, no se equivoca. Me ha advertido. Me ha advertido que jamás olvide y que siempre recuerde. Pero hay una pieza que todavía falta, un punto aún sin unir, un hilo por tirar. A dónde lleva todo ésto? Tal vez, esta noche esté muy cegado para poder descifrarlo, pero lo haré, eventualmente. Y, una vez que lo haga, seguiré adelante. Lo que quería que se perdiera, se perdió; y lo que quería conservar, se conservo. Sobre ello construiré. Por algo se dio así, no creo que sea coincidencia. Quién sabe? Hasta podría ser un empujón, una frase de aliento superior para aceptar el cambio. Lo voy a intentar creer, por supuesto que ciegamente. Es así como funciona el creer.



29/12/11