Habían estado esperando mucho tiempo, mucho tiempo esperando solos. Sus recuerdos eran lejanos, pero podían recordar el glaciar que cubría la primera superficie de la tierra, a pesar de que hacía tiempo que se había desvanecido por completo. Podían recordar cuando la vegetación había brotado en la tierra desnuda y cómo había crecido densamente hasta el medio ambiente exuberante que ahora yacía a su alrededor. Aunque nadie les había enseñado, habían aprendido a hablar con palabras. Ellos sabían sus nombres y a quiénes estaban esperando. Sin embargo, lo que no sabían era su propósito. Sin embargo, esperaron.
Deep In My Daydreams
It's deeper than reality but it's just not real.
martes, 4 de agosto de 2015
sábado, 27 de junio de 2015
Valeria
Hoy me despido de vos, la única chica por la cual hasta ahora he estado interesado de un modo más que fraternal. Aún puedo recordar la primera vez que te vi y no pude dejar de hacerlo. Con tu pelo bañado en oro y tus ojos azules como el mar, estabas ahí sentada sin saber quién eras ni lo que estaba por delante. Siempre te dije que eras como una flor, tan linda, tan pura y tan frágil. Que con el menor soplo de viento podías torcerte y ahí sucedió, pero nunca me imaginé verte efectivamente vencida. Así como ese último remolino te quito de nuestras manos espero que haya hecho volar un dolor que no tiene nombre hasta desaparecer. De ahora en más tu sonrisa de luz habrás de adornar un florero en mi memoria para siempre. Nunca olvidaré lo mucho que me hacías acordar a mi mismo. Espero que ahora hayas podido encontrar algo de paz. Y supongo que esta es mi manera de decirte adiós.
lunes, 4 de agosto de 2014
Luz Verde
Puedo verte desde acá, te siento desde la luz verde de tu conexión en el Facebook. Sentado en el sillón del departamento, sufriendo por cada minuto que pasó de la hora en la que debías acostarte.
Tal vez mañana elijas trabajar desde casa y pasarte el día respondiendo infinitas llamadas cuyo contenido jamás pude comprender bien.
Cerrás los ojos y dejas que la oscuridad que te rodea te sumerja en ella, tratando de buscar un poco de alivio. Solo se escucha el ruido de la computadora encendida y al gato que ocasionalmente sale disparado de un rincón al otro de la habitación buscando divertirse.
-"¿Cuándo fue la última vez que me divertí?", te preguntas levantando la taza de café y dándole el último sorbo. Tal vez el calor del porro milagroso en tu garganta te salve como tantos otras noches, apagadas noches después un día de intensa exigencia.
Ya no podés darte cuenta si es que el trabajo se pone cada vez más pesado o vos te volvés cada vez menos tolerante. Volvés a preguntarte si todo este stress vale la pena, si es así como realmente querés pasar, ni siquiera el resto de tus días, los próximos. Ya no sabés ni qué no sabés y esa impotencia te sofoca, pero sos un gran mentiroso. Detrás de esa intención de ser siempre honesto hay una viscosa y densa mentira que siempre se cierra a ser libre.
Tal vez mañana elijas trabajar desde casa y pasarte el día respondiendo infinitas llamadas cuyo contenido jamás pude comprender bien.
Cerrás los ojos y dejas que la oscuridad que te rodea te sumerja en ella, tratando de buscar un poco de alivio. Solo se escucha el ruido de la computadora encendida y al gato que ocasionalmente sale disparado de un rincón al otro de la habitación buscando divertirse.
-"¿Cuándo fue la última vez que me divertí?", te preguntas levantando la taza de café y dándole el último sorbo. Tal vez el calor del porro milagroso en tu garganta te salve como tantos otras noches, apagadas noches después un día de intensa exigencia.
Ya no podés darte cuenta si es que el trabajo se pone cada vez más pesado o vos te volvés cada vez menos tolerante. Volvés a preguntarte si todo este stress vale la pena, si es así como realmente querés pasar, ni siquiera el resto de tus días, los próximos. Ya no sabés ni qué no sabés y esa impotencia te sofoca, pero sos un gran mentiroso. Detrás de esa intención de ser siempre honesto hay una viscosa y densa mentira que siempre se cierra a ser libre.
Esperabas que el viaje te aclarara un poco el panorama, y en cierto sentido así lo hizo, pero tal vez esperabas toparte con más respuestas de las que la pregunta disponía. Recordás que justamente que eso implica escaparse, y que si existe un lugar para seguir construyendo éste es acá. Que lo que sucede acá no habrá de dejar de existir porque elijamos no verlo. Pero eso lo sabés bien, nunca fuiste un gran entusiasta de escaparle a la vida, ser un desertor o un fugitivo nunca fue con tu estilo y tu apariencia de fortaleza, pese a que, en realidad, te hayas visto involucrado en sus consecuencias más veces de las que te hubiese gustado.
Y, sin embargo, después de todo lo que pasó y sigue pasando, acá estás. Recorrés en tu mente lo que ha sido este año: lo que ha traído consigo y lo que se ha llevado. Es en esta sucesión de eventos que mi cara aparece, después de todo, el primer trimestre del año me corresponde. Puedo llegar a imaginar qué tipo de sentimientos son los que atraviesan el fondo de tus ojos con la reminiscencia de mi imagen, pero sin importar cuán gran lector y analista sea, nunca puedo terminar de descifrar con exactitud cuál es el que predomina. Si es culpa, indiferencia, ambivalencia o una mezcla indivisible de todos.
Tampoco es que haya tenido gran posibilidad de averiguarlo, desde la última vez que charlamos no sólo desapareciste de mi rutina y de mi vida, sino que llegaste a abandonar el continente. No me adjudico este viaje, pero sí puedo fantasear que me transformo en algún engranaje que forma parte de sus motores. Es así que en búsqueda de qué, no lo puedo saber. Tampoco sé si me importa, realmente, siendo la primera vez que me detengo a preguntármelo. Algo me dice que volviste a buscar algo que dejaste ahí la primera vez, buscando recrearlo o recrearte en él. Pero no creo que ese río pueda ser el mismo dos veces.
Y mientras escribo, vuelvo a Facebook a ver la miniatura de tu foto en la derecha de la pantalla. La veo y repaso tus movimientos en la habitación. Puedo verte yendo y viniendo de acá para allá. Estoy ahí, puedo espiarte desde acá como si la ventana del chat no fuera una metáfora. Te miro y escribo, escribo y te miro. Nos imagino compartiendo ese momento hasta que la luz se apaga y todo termina. Volvés a no estar más ahí como desde hace tantos meses que no lo estás, por suerte para vos y para mi, y regreso a mi mundo, un lugar a años luz del tuyo si bien solo pocos kilómetros nos separan. Seguramente ha sabido ser la mejor decisión, no sé cómo habríamos enfrentado lo que vino después. Tal vez el destino es más sabio de lo que uno esperaría que fuera y más libertino que su expectativa opresiva.
Así que, ¿con qué propósito? ¿En qué me beneficiaría entender los verdaderos motivos que se esconden detrás de la mentira? ¿Fueron acaso mentiras? Si hay alguien a quién esa supuesta purga beneficiaría sería a él, explicarse y disculparse por haber sido tan tonto. Pero, a mí, ¿qué me generaría? Tal vez recordarme que nada nunca es realmente el final de nada. De que la luz verde jamás se apaga, así como tampoco jamás se prende. Que es una ilusión que solo existe porque la crea mi mente.
Así que, ¿con qué propósito? ¿En qué me beneficiaría entender los verdaderos motivos que se esconden detrás de la mentira? ¿Fueron acaso mentiras? Si hay alguien a quién esa supuesta purga beneficiaría sería a él, explicarse y disculparse por haber sido tan tonto. Pero, a mí, ¿qué me generaría? Tal vez recordarme que nada nunca es realmente el final de nada. De que la luz verde jamás se apaga, así como tampoco jamás se prende. Que es una ilusión que solo existe porque la crea mi mente.
lunes, 28 de julio de 2014
Wisdom
"I walk quickly toward the Pit, emerging through an arch halfway up the wall. I stay away from the edge of the path, though Dauntless children, shrieking with laughter, sometimes run right along it, and I should be braver than they are. I’m not sure bravery is something you acquire more of with age, like wisdom—but maybe here, in Dauntless, bravery is the highest form of wisdom, the acknowledgment that life can and should be lived without fear".
jueves, 26 de junio de 2014
Letter to Veronica Roth
Dear Veronica Roth,
Its been over a week since I last finished reading 'Allegiant' and Im still shocked at how the story you developed strucked me. I honestly live for impacts like this, actualy going around and searching endlessly for things to move me in this way and inspire me as your books did, fulfilling more of my expectations than what I could have possibly have known. I can assure you the universe of 'Divergent' is something I will treasure for the rest of my life.
I admit having no idea of what I signed for when some friends took me to see the film adaptation, I guess I have trouble sometimes being permeable enough to open myself up for things I dont know, new experiences. I guess that to a point uncertainty really scares me, preventing me from learning new things, wanting instead to only apply what I already am capable of. Not because I believe its a full circle but because I dont know how to open it sometimes. It ends up being quite hard for me to experience whatever I wasnt expecting to since, like Four, the impulse of closing and hiding comes to me as natural as breathing. I saw a lot of myself in him.
The movie blew my mind each time every time I watched it, which was many, and it didnt take me much to move forward to the book trilogy, which I swallowed over a week. Having read them one after the other provided me with a great, fresh perspective of the full story and the evolution of its characters. I really cherish and appreciate that contingency made it that way.
In each book I witnessed the unfolding of a reflextion that started with the position of one girl against her destiny and later it started to unfold into the critique of her culture and its values, then her society and, finally, the world and everything she knew, especially her conception of what it is to Be and, specifically, to be Human. I love Tris' journey discovering and building the significance of the Divergence and what it means to be different in a world where "being" and "difference" seem to dissociated, terms which actually to me would imply each other. Its in this way that I could totally line 'Divergent' down together with writings from Marx, Foucault and Levi-Strauss. Your ability as a writer is simply exquisite.
Another thing I loved from the saga was watching Tris' growth as a woman in her journey to Dauntless and beyond, it made me gain so much respect for her as a female and to what it is to be one. She started being this small, weak, control-less and frigid child and turned all of that into fuel for what would be her strength, she emerged as a Phoenix from among every she first seemed to lack, turning her wounds into living proof that she survived her fights. I was stunned by this. The concept of fear as an awakener intrigues me a lot and would love to experience it myself, which I think I will since I grew along Tris and made her fortitude mine.
Thats where I think about her state as a woman, given the perception of them all along Occidental Culture, portraiting them as weak, defenseless beings corrupted with the irracionality of emotions (everything Tris manifested to be). In that way, Tris is a representative of that. But this book has proved me how in those atributes that men would find shameful and irrelevant lays the key and the raw material for growth and strenght, having Tris exploded her "flaws" and turned them into her resources instead of fighting or placate them. I believe Tobias was also able to learn that lesson. We both thank Tris and yourself for that. Having shown what a real person is capable to do, regardless what gender you are. Its up for all to achieve if we want to, if we dare to. Which not everyone, male or female (each from its perspective), seem to find easy to do.
I saw myself a lot on both Tobias and Tris, a in way that really trascends this letter, to the point in which I started to doubt who was living the story, if it was them or me. Lines became blurry the more I dived into their minds, hearts and souls, which is a guarantee only provided by the effects of the written book. I had forgot what that felt like. I dont remember the last time Ive been cried like this, nor do I remember the last time I cried. Not because nothing had happened to me, but when was the last time I was soo deepily moved by a piece of art. Now I do know and that feeling is what has been staying with me ever since I had to rush to my work's bathroom in order to get through the last 80 pages of 'Allegiant'. Thank you for making me revisit the emotional mess in me because, just like Tris, it made me grow. Ive promised myself to be more womanly from now on.
I would continue endlessly if it was to me, but I would like to finish this by adressing the value of the expression: "be brave". Thank you for enunciating it. I bet you knew it had many power to it but I dont think you really knew how far it could reach. For me, its gonna be the rest of my life. To you, I say: Thank you and be brave too.
Sincerely,
Gastón, a 23 year old psychologist from Argentina who re-discovered the pleasure of chanllenging himself to read in English who owes you for a life a big and deep bear hug.
domingo, 15 de junio de 2014
Skit #4
Me cojo a alguien con poder y siento que lo tengo. Me cojo a alguien con sueños para soñar que los tengo.
domingo, 8 de junio de 2014
Domingo 19:27
Te imagino en tu casa, acostado en el sillón mirando la tele, o volviendo de algún lado. Tal vez de pasar la tarde en Pilar con tus amigos. Me quedó fijada la imagen del nivel de "blanco" en ese departamento, un monocromatismo unívoco que camufla en esa foto de Inmaculación la oscuridad que debe nadar por dentro, imagen en la cual se encuentra ese sillón blanco como la nieve que tanto te esmerás por mantener así. Hace bastante frío hoy, está óptimo para estar bien abrigado tomando uno de tus nespressos y tapado con una frazada bajo el ámparo de alguna película. Me imagino el calor debajo del manto que te cobija, el infaltable olor a perfume hasta en el jogging gris que te ponés para estar de entre casa. Un microcosmos totalmente externo a la templadez que golpea la ventana desde afuera. El frío ocaso de Avenida del Libertador en los primeros días de invierno de alguna forma se ha terminado transformando en una constante en mi vida. Es una avenida que siempre me ve tan feliz y, en otros momentos, tan miserable, tan asquerosamente humano. Una carne socializada sin alma que fluctúa entre los inexistentes estados absolutos de un ser que, en definitiva, no es y nunca lo fue ni será.
Volviendo a vos, ves en la mesa ratona algo de lo que merendaste hace un rato y te preguntás que es lo que habrás de comer en un rato. Probablemente algo simple, no tenés muchas ganas de ponerte a hacer algo. Después de todo, estás cansado. La semana te demandó mucho empeño, tu oficio siempre lo hace. Tu vida es puro endeavor, pero no sabés qué es lo que hace que sea así. Apenas te haces una idea de cómo las cosas funcionan en la forma que lo hacen, pero esas ideas no están para nada alejadas a aquello que puede llegarse a llamarse 'verdad'. Siempre me sorprendió que, pese a que no tuvieses las nominaciones filosóficas que yo intentó manejar, pudieses explicar ciertas cuestiones existenciales tan mundanamente. Esa simpleza fue un cable a tierra para mi que siempre estimo lo abstracto y lo complejo. Me imagino que eso es uno de los motivos por los cuales has de resaltar tanto, te hace parecer tan cercano. O al menos así me hizo sentir a mi.
Volvés la vista y pensás en tu hermano. ¿Cómo estará Álvaro? Siempre me acuerdo de él y sufro cada día en que ya no puedo escuchar sobre su vida o sobre cualquiera de tus historias, hasta de cómo abris el pack del papel higiénico. Escucharte era un placer. Es ahí que recuerdo cómo solo te dabas cuenta de que no podías luchar sus batallas, pero que de poder lo harías sin pensar. Darías todo por tu hermano, y aunque mi historia familiar me haga pensar en ese carácter de los vínculos como algo fantaseoso y Disney-esco, verlo salir de tu boca lo volvió sumamente honesto y cierto. Y pese a que pudieras estar viviendo en la mentira que ese enunciado comportaría, yo lo compré (y lo sigo haciendo). Después de todo, es su hermano gemelo. ¿Cómo no habría de sentirlo así? Yo no puedo sino suponer acerca de algo que es tan ajeno, tan extraño y tan curioso para mi. Siempre me hubiese gustado tener un hermano gemelo, o, en su defecto, más grande. No concibo en mi mente la locura que habría de constituir en ver la imago de uno mismo en un cuerpo que es de otro. Porque con Álvaro son IGUALES, realmente idénticos. He visto fotos y creído haber figurado cuál es cuál, pero si de algo he de estar seguro es que las diferencias son nimias.
No me extraña entonces el carácter de tu vínculo con los otros, con el otro, con un otro que no es el tuyo, que no sos vos. ¿Es tremendo cuando uno lo piensa, no? Un otro en el que te perdés, que, en cierta forma, te define más que a otros. En eso yo me siento sumamente identificado, más que nada porque me encuentro en los otros. No puedo vivir sin ellos, son mi droga. A los dos nos cuesta vivir para nosotros, decidir para nosotros y no decir lo que esperan los otros. Ahí fue donde medio que te puse un palo en la rueda, y eso por un momento te gustó, porque te agarré desprevenido. Un poquito de ruido siempre cae bien (pero siempre y cuando sea un poquito). Vas por la vida buscando desesperadamente un momento de intimidad, alguien a quien arrojarte, alguien que te contenga y con quien poder ser vos y no quien los demás esperan que seas. Esa necesidad tan imperiosa es la que te hace tirarte de entrada de cabeza en la pileta de las vidas de cada uno y, luego, cuando tomas conciencia (y esto es un supuesto mio) salís del primer chapuzón y saltás a otra pileta de agua nueva, limpia y pura. Virgen de tu cuerpo, de tu historia y de tus miedos. Porque como siempre (y eso algo que estoy dejando de atribuirle solamente a los leoninos) construir algo con alguien es casi tan atractivo como lavar los platos. Todo parecería tener que estar ahí y uno solamente llegar y acomodarse.
Es una característica tan intrínseca al ser puto modelo 2014, sumergirse de una en alguien y al cabo de unos días huir despavorido. Yo me pregunto cómo puedo conocer a tantas personas y que tantas me gusten y, al mismo tiempo, que nadie guste de mi. No porque sea feo o desagradable, pero habiendo logrado un buen grado de intimidad con varios, nadie decide quedarse. Nadie lo soporta. Mucho tiempo me hice la cabeza preguntándome por qué, en qué es lo que tendría o lo que me faltaría para ser lo suficientemente digno y bueno para ellos. Un motto mío las últimas semanas ha sido: "toma más de cuatro meses que me conozcan", refiriéndome a una potencial pareja. No veo cómo alguien en 4 o 5 citas es capaz de definir si alguien le gusta o no, al menos en la generalidad. Pero, dentro de ella, al menos yo no saldría con alguien que de entrada no sintiese que pudiera continuar sosteniendo un vínculo. Es raro, pero las personas que dejo entrar en mi vida, es para quedarse. No me hacen sentir bien las efemérides efímeras, al menos no en el plano personal. Habría de conservar a todos pero a la distancia que corresponden. Pero dudo que tenga algo que ver con esto.
Mucho tiempo apelé a la similaridad con los otros, en un intento de (¿por qué no?) "gemelizarme" con ellos. Es lo que veo que todos buscan: un Untro. Un Otro que sea lo más posible Uno. El otro día leía en el blog de Cañete un término que me sacó los órganos para afuera: inyección de autoestima. Los putos (y habría que ver hasta qué punto los no-putos también) habríamos de buscarnos entre sí para hacernos sentir aprobados, para completarnos, pero ya no sólo imaginariamente sino hasta corporalmente. Un otro que te acompañe en la búsqueda de ese ideal que uno quiere ser, idealización que si bien estaría implícita en toda forma del amor, en esta versión de su mal-interpretación toma un gusto verdaderamente asqueroso. Se torna una interpretación sesgada por el impulso social de ser y estar con uno quiere ser, bañándose en nada más que lo más cercano a la carnalización del ideal vuelto materia orgánica. El amor sería eso y nada más. Lo más pútrido de la sociedad se apuntalaría de lo que habría de ser lo más hermoso en este mundo, el amor de la pareja, mientras que el resto de la vida habría de consistir de pura mierda en comparación. Porque lo único que importa en esta vida además de estar in y estar bueno es estar de novio. Por eso las musculocas parecerían estar divinas juntas (al menos en lo que respecta a su intención), habiendo alcanzado el máximo de la realización personal: estar con un otro que encarna socialmente eso que ellos habrían de querer ser, estar al tanto de las últimas (viejas) tendencias (de siempre) y compartirlo con otro igual. Pero, esto no alcanza ni en el mundo de las máscaras (porque nunca queda mal creerse Nietzsche cuando uno escribe), por eso después termina pasando lo que pasa. ¿Y cómo no podría?
Pero volviendo a nosotros, siento que el mayor desencuentro que sostiene a mis últimos encuentros amorosos ha sido el hecho de que ninguno de mis potenciales partenaires ha sido capaz de sostener la diferencia, mi diferencia, puesto que yo me he maravillado con las suyas. Siempre termino sintiendo que por no ser una embajada de sus ideales no soy un buen candidato. En mi caso, ser yo me ha obstaculizado ser para un otro, lo es un límite que siempre traté de determinar. Que ciertos modos estereotipados de concebir una relación estén todavía portando sentidos tan coagulados me hace sentir tan mal, porque la inhabilitación de flacos que me gustan me obligan a considerar contentarme con un cualquiera que esté dispuesto a estar conmigo, retirando toda onza posible de "decisión" en algo que parecería nunca ser tal. Pero yo creo (o me gustaría hacerlo) que sí radica en una elección, y yo me niego a querer conformarme.
En tu caso, el quiebre se vehiculizó en tu negativa por querer complacerme, en poder sacrificar algo tuyo en pos de una querencia mía. Nada loca, por cierto, y que también podría haber sido absolutamente inoportuna. Eso lo entiendo y me hubiese encantado saberlo. Por mucho tiempo, me carcomió la cabeza trasmudado en una culpa que no debería por qué ser (¡Gracias, Casa XII!). Que se podría haber hablado, lo sentí entonces y lo siento hoy. He ahí el tema, más fácil es huir. Nadie se aguanta la diferencia, nadie sabe operar con ella. De la diferencia se huye, con ella no se trabaja. Es algo que ensucia, que enferma, que complica. Y las cosas tienen que salir siempre fácil y rápido. Por eso uno no se puede dar el lujo de esperar más de 4 meses. El momento es ahora y la realización tiene que ser inmediata. Y lo que no se adecua a esto, al montón (de afuera). Nadie confía en el esfuerzo, en la construcción del hombre, en la artificialidad. Todos tratan de soportarse en lo dado, en lo natural, natural que termina siendo solo supuesto porque también resulta una práctica reificada por otros hombres anteriores a nosotros. Nos quejamos de lo artificial y, al mismo tiempo, nos aferramos a ciertas formas suyas. No que lo artificial tenga algo de malo, como muchos intentan hacerlo ver, el el tema sería reconocer lo artificial como tal (si me puedo permitir volverme nietzscheano por segunda vez en un mismo escrito) y hacer con ello lo que a uno se le cante el quinto forro del culo. Al mundo le gusta engañarse tanto que la honestidad molesta, y mucho. Por eso no creas por un segundo que mi pileta no extraña tu zambullida (y eso que le pongo cloro y la limpio seguido) y que no desearía que vos fueses menos estúpido y dejaras de buscar un fantasma social que no se alcanza nunca. O tal vez sea yo quien debería dejar de ser el estúpido quien persigue el fantasma.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)